Soy Matilde, maestra. Todo lo que hay aquí lo he probado antes con niños de verdad, en un aula, con ruido y con prisa.
Te lo dejo entero y gratis. Déjame dónde enviártelo y es tuyo.
Tres cuentos para respirar



A los niños les cuesta parar, y decirles «respira hondo» no sirve de nada. Pero si antes les cuentas un cuento, después respiran solos.
Escribí diez, uno para cada respiración que enseño. Aquí te regalo tres:
Un sonido especial — la respiración de la abeja, un zumbido que calma por dentro
Tula y el tiempo escondido — la respiración de la tortuga, para cuando todo va demasiado rápido
Nilo y su fuego interior — la respiración del dragón, para cuando el enfado quemaSe leen en voz alta en unos minutos. No hay que explicar nada ni preparar nada. De 5 a 11 años.
Cuatro actividades de atención

Prestar atención no significa estar quieto. Se entrena, se mueve y puede jugar.
Cuatro propuestas sueltas de los cuadernos Atención Viva, listas para hacer hoy:
Mapache de verano — mirar un lugar despacio y recoger lo que casi nadie nombra (9-12)
Texturas escondidas — reconocer objetos solo con las manos, sin prisa por acertar (6-8)
Cambio de clave — una señal cambia de significado y hay que responder a la nueva regla (9-12)
Mapa de sombras — dibujar una sombra y volver más tarde a ver cuánto ha viajado (6-8)Cada una trae misión, pistas por si se atasca y un espacio para registrar lo que ha pasado.
Todo en PDF, para leer en el móvil o imprimir.
Te enviaré los recursos y, de vez en cuando, alguna cosa que escriba.
Puedes darte de baja cuando quieras.
